Shulxxx me empotró como un salvaje mientras comía fresas
El olor a fresas frescas se mezclaba con el sudor de sus manos cuando me empujó contra la mesa, sus dedos ya manchados de jugo rojo mientras me agarraba del culo. Llevaba días mirándome con esa mirada de hambre, rozando mi polla con cualquier excusa, susurrándome al oído que quería romperme el culo hasta dejarme sin voz. Yo me moría por sentirlo dentro, por escuchar sus gemidos ahogados mientras me clavaba hasta las pelotas, pero él se hacía el difícil, alargando la tensión hasta que casi me vuelvo loco. Cuando por fin me giró y me obligó a arquear la espalda, sentí su verga gruesa presionando contra mi entrada, ya mojada de anticipación. No aguanté y me dejé caer sobre él, tragándome su polla entera de golpe, sintiendo cómo me estiraba por dentro mientras él gruñía como un animal. Las fresas rodaban por el suelo mientras me embestía, sus manos aplastando los frutos contra mi piel, el jugo mezclándose con mi sudor. Cada empujón era más fuerte, más profundo, hasta que sus dedos se clavaron en mis caderas y me corrió dentro con un rugido que me hizo temblar. El calor de su leche me llenó por completo, y justo cuando iba a gritar su nombre, todo se volvió blanco.