Fernando Devil se ensaña con el culo de un gordinho en el baño de la fiesta
Fernando Devil te voy a contar cómo me encanta humillar a estos culitos apretados que creen que pueden resistir mi polla negra. El gordinho estaba temblando cuando lo arrinconé en el baño, suplicando que no lo rompiera demasiado, pero yo solo sonreí y le ordené que se agachara. Le bajé los pantalones de una patada y le separé las nalgas con las manos, admirando cómo su agujerito se cerraba de miedo. Le escupí en el culo y empecé a empujar con mi verga gruesa, sintiendo cómo su ano se resistía antes de ceder con un gemido ahogado. Le agarré del pelo y le obligué a mirarme mientras lo empotraba contra la pared, sus gritos ahogados por mis embestidas profundas. Cada vez que me hundía hasta las pelotas, él lloriqueaba pidiendo clemencia, pero yo solo reía y le decía que aguante como un puto. En más de 12 minutos de escena, lo llené de mi leche espesa hasta que su culo quedó marcado por mis dedos, y cuando terminé, su ropa interior estaba tirada en el suelo, manchada y arruinada.