Ass Monkey se venga con su culo bien abierto
Ass Monkey no podía creer lo que veía cuando descubrió que su ex se había estado follando a otro tipo. La rabia lo consumía, pero también la excitación de saber que pronto tendría ese culo que tanto extrañaba. Lo arrastró hasta un callejón oscuro, donde la luz de las farolas apenas iluminaba sus cuerpos sudorosos. Le arrancó los calzoncillos de un tirón, dejando al descubierto su culo apretado y ya mojado de anticipación. Sin perder tiempo, le metió un dildo gigante hasta las pelotas, escuchando cómo gemía de dolor y placer mientras su esfínter se estiraba al máximo. Cada embestida era más fuerte que la anterior, y Ass Monkey disfrutaba viendo cómo su ex se retorcía de placer, sabiendo que lo estaba haciendo por venganza. El sonido de su culo chupando el plástico era adictivo, y no paró hasta que lo dejó completamente destrozado. Al final, mientras se corría sobre su espalda, Ass Monkey pensó en cómo su ex nunca olvidaría esta noche, ni el dolor ni el placer que le había dado.