Diegoo se entrega a su madrastra con un enorme dildo en el culo
Diegoo no podía creer que su madrastra Lara lo hubiera descubierto, pero cuando ella lo arrastró a la habitación con esa mirada de dominio, supo que no había escapatoria. La mujer, con su cuerpo maduro y esa piel blanca que contrastaba con su culo perfecto, le ordenó que se desnudara y se pusiera de rodillas. 'Ahora vas a aprender lo que significa ser un putito sumiso', le dijo mientras sacaba el enorme dildo de su cajón de juguetes. Diegoo tembló al ver el tamaño, pero no tuvo opción cuando ella le ordenó abrir las nalgas y mostrarle su agujero virgen. 'Mira qué apretado está', susurró Lara mientras lubricaba el juguete con sus dedos, haciendo que el joven gimiera de anticipación y miedo. Con un movimiento lento pero firme, ella empezó a empujar el dildo en su culo, haciendo que Diegoo gritara de dolor y placer mientras el juguete se hundía hasta las pelotas. '¿Te gusta, maricón?', preguntó ella con voz burlona, moviendo el dildo dentro y fuera de su agujero con movimientos profundos. Diegoo solo podía gemir y suplicar, pero ella no tenía piedad, empotrándolo contra la cama mientras lo penetraba con fuerza. En más de 14 minutos de escena, Lara lo hizo correrse dos veces, dejando su culo bien abierto y lleno de semen. Al final, solo pudo decirle: 'La próxima vez, te voy a follar con mi polla de verdad'