Gwutow se sacude el rabo mientras descubre su polla increíble
«¡Dios, no imaginaba que fuera tan grande!», susurras mientras te miras la verga durísima en el espejo, sintiendo cómo la sangre late dentro de cada vena. Gwutow, con su cuerpo delgado y tatuado, agarra el tronco con firmeza, apretando los dedos alrededor de la piel suave pero tensa, ya brillando de pre-cum. Te sorprende lo grueso que se siente al acariciarte, cómo la cabeza morada se hincha bajo tu pulgar, goteando sin control. Te inclinas para lamerte la punta, probando tu propio sabor salado, y un gemido escapa de tus labios cuando pasas la lengua por el glande. La mano sube y baja con ritmo, aprietan más fuerte en los lugares que mejor hacen vibrar toda la polla, sintiendo cómo cada movimiento te acerca al borde. Gwutow cierra los ojos, arqueando la espalda mientras el placer le nubla la mente, imaginando que otra boca lo chupa con hambre, pero en este momento solo existe tu mano y el calor que crece dentro de tus huevos. El cuerpo se tensa, los músculos del culo se contraen, y con un jadeo ahogado, te corres sobre el espejo, dejando un rastro blanco pegajoso que resbala lentamente por el vidrio.