Theo 24cm me reventó el culo con su polla monstruosa
Me retorcía de placer cuando sentí su verga enorme entrando sin piedad, desafiándome a aguantar sus embestidas. Sabía que Theo 24cm no se detendría hasta dejarme temblando, pero yo no iba a ceder tan fácil. Cada vez que me penetraba hasta las pelotas, gemía como una perra en celo, sintiendo cómo mi culo se ajustaba a su grosor. Le escupí un '¿eso es todo lo que tienes?' mientras me agarraba los muslos, y él solo sonrió antes de clavármela con más fuerza. El sonido de su piel golpeando mi culo resonaba en la habitación, y el sudor nos cubría a los dos. Me encorvaba para que me follara más profundo, pero él me jaló del pelo para que lo mirara mientras me empotraba. '¿Te gusta mi polla, perra?' me susurró al oído, y yo solo pude gruñir de placer. Cuando por fin se corrió dentro de mí, sentí su leche caliente llenándome por completo, y supe que la próxima vez no sería tan fácil para ninguno de los dos.