El doctor le ordena chupar su polla mientras lo trabaja por detrás
Te agarra del pelo y te obliga a arrodillarte frente a su verga dura mientras Legrand Wolf te empotra por el culo con fuerza, sintiendo cómo cada embestida te hace gemir sin control. El doctor te mira con superioridad, disfrutando del poder que ejerce sobre ti, ordenándote que la chupes más rápido, que la tragas hasta las pelotas mientras te la clava sin piedad. Te humilla, te hace rogar por permiso para correrte, pero él decide cuándo y cómo, controlando cada segundo de tu placer. Sientes su polla gruesa estirándote el culo, sus dedos apretando tus caderas para hundirse más profundo, sus gemidos ahogados mientras te usa como su juguete personal. El sudor corre por tu espalda, el sonido de carne golpeando carne llena la habitación, y sabes que no puedes resistirte a su dominio. Cuando por fin te permite correrte, es con un gruñido de satisfacción, como si fuera un favor que te hace. 'Así se hace, putita', te susurra al oído, dejando claro quién manda aquí.