Fernando Devil destroza el culo rosado del vecino
En un taller viejo junto a la carretera principal se oían los golpes secos de cuerpos contra madera. Te voy a contar cómo tres hombres se turnaron para vengarse del marido que los había traicionado en un negocio. Fernando Devil fue el primero en sacar su polla gruesa y meterla de golpe en ese culo apretado mientras el ladrillero sujetaba las caderas. El vecino del otro lado de la calle observaba con la boca abierta y no tardó en unirse bajando los pantalones para ofrecer su propia verga negra. El chofer del camión empujaba sin parar y cada embestida hacía que el cuerpo rebotara contra la mesa de herramientas. Los gemidos se mezclaban con el sonido de piel golpeando piel y el olor a sudor llenaba todo el espacio. Pasaron más de catorce minutos de escena en los que nadie paró ni un segundo, cambiando de posición una y otra vez para que cada polla entrara hasta el límite. El chico de piel morena se corrió primero dentro del culo blanco y el resto siguió follándolo hasta vaciarse también. Sentí una mezcla de rabia y excitación al imaginar que mi marido se enteraría de todo esto y que el chico había disfrutado cada centímetro como yo nunca lo había visto disfrutar con él. Ahora cada vez que pienso en esa venganza me mojo solo de recordarlo.