Ravi Lucca sorprende a Theo 24cm con su polla descomunal
Theo 24cm nunca había visto nada igual, y menos de su propio compañero de casa. Ravi Lucca, musculoso y con un cuerpo cubierto de tatuajes, se quitó los calzoncillos frente a él con una sonrisa pícara, sacando una verga gruesa que casi le llegó al ombligo. Theo se quedó paralizado, sintiendo cómo su respiración se aceleraba mientras observaba la punta húmeda de aquel monstruo. Ravi no perdió tiempo: lo empujó contra la pared, le arrancó el pantalón de un tirón y le separó las nalgas para enterrar su lengua en el agujero mientras le mordía el cuello. Theo gritó, pero el sonido se ahogó cuando Ravi lo giró, lo arrodilló y le metió toda la polla de un solo empujón, haciendo que le temblaran las rodillas. Theo sintió cada centímetro de aquella vara entrando hasta el fondo, dilatándolo sin piedad mientras Ravi lo embestía con fuerza, golpeando sus pelotas contra su culo cada vez que se clavaba hasta el fondo. Los gemidos de Theo se volvieron más agudos, y cuando Ravi le dio una nalgada que le dejó la marca de su mano, supo que no aguantaría mucho. Se corrió en segundos, pero Ravi no había terminado: lo sacó, lo hizo arrodillarse y le ordenó que le chupara la polla como un puto obediente. Theo obedeció, abochornado pero excitado, sintiendo cómo el sabor caliente de su propia leche se mezclaba con el de Ravi, que seguía embistiéndolo sin piedad. Cuando Ravi finalmente se vino, lo hizo con un gruñido animal, disparando su leche directamente en la garganta de Theo, que tragó cada gota como si fuera su última comida. Ravi lo soltó, respirando con fuerza, y vio cómo Theo se desplomaba en el suelo, temblando pero con una sonrisa de satisfacción. Theo, en cambio, solo atinó a mirarlo con los ojos muy abiertos, sin poder creer que aquel cuerpo musculoso y tatuado lo había dejado hecho mierda.