Novoser y Uleison follando en el bosque con el culo bien abierto
El crujir de las hojas bajo tus pies te distrae por un segundo, pero el olor a sudor y madera te trae de vuelta a lo que importa: el culo de Uleison, ya mojado y temblando, esperando que lo rompas con tu polla dura. Lo agarras de las caderas y lo empujas contra un árbol, sintiendo cómo su cuerpo se arquea cuando te entierras hasta las pelotas en su agujero caliente. Novoser te mira con esa sonrisa pícara, sabiendo que lleva toda la tarde provocándote, mandándote fotos de su culo apretado y rozándose contra ti cada vez que pasabas. Ahora no aguanta más, y cuando le metes la mano entre las piernas, gime tan fuerte que los pájaros se callan. Lo empotras contra el tronco, sintiendo cómo su culo se aprieta alrededor de tu verga, chupándote con cada embestida. El sonido de su piel golpeando contra la corteza te vuelve loco, y cuando por fin te corres dentro de él, Uleison se muerde el labio y piensa que esto no es suficiente, que quiere más, que nunca tendrá bastante de tu polla gruesa rompiéndole el culo.