Raphaonce apuesta que hará gemir a AlfaBooy en la ducha
Raphaonce no podía creer que AlfaBooy se atreviera a retarlo así, pero cuando lo vio desnudo bajo el agua caliente, supo que tenía que demostrarle quién mandaba en esa ducha. Lo empujó contra los azulejos, mordiéndole el cuello mientras sus manos bajaban hasta su culo perfecto, apretado y temblando bajo sus dedos. AlfaBooy se rio, desafiándolo a hacerlo mejor, pero cuando le chupó la polla con esos labios carnosos, su respiración se cortó. Raphaonce lo giró de golpe, hundiendo su verga gruesa en ese culo estrecho de una sola estocada, haciendo que AlfaBooy gritara y se aferrara a las baldosas. El agua resbalaba por sus cuerpos mientras lo embestía sin piedad, sintiendo cómo su culo se ajustaba a su polla como un guante. AlfaBooy gemía, pidiendo más, y Raphaonce le dio lo que quería, follándolo contra la pared hasta que sus piernas temblaban. Cuando por fin se corrió, llenando ese culo caliente, el agua arrastró su leche mezclada con el sudor de ambos. Al salir, la toalla de AlfaBooy quedó tirada en el suelo, manchada de semen y jabón.