Fag Navid chupa una polla negra enorme con riesgo de pillarlos
Me encanta cómo Fag Navid se arrodilla frente a mí, sus labios carnosos ya húmedos de anticipación, mientras escucho los pasos de alguien en el pasillo. Mi polla negra late contra su lengua, gruesa y palpitante, y él gime ahogado cuando la empujo hasta el fondo de su garganta. El riesgo de que nos descubran me pone más duro, y cada vez que alguien pasa cerca, él aprieta mis caderas y chupa con más fuerza, sus ojos llorosos clavados en los míos. Siento el calor de su boca envolviéndome entero, su saliva resbalando por mi verga mientras la muevo rápido, casi sin control. Sus dedos se clavan en mis muslos cuando acelero, y el sonido de su garganta ahogada me vuelve loco. Me corro en su boca con un gruñido, sintiendo cómo traga cada gota sin perder el ritmo, y sé que está pensando en lo cerca que estuvo de que nos pillaran, en cómo su marido podría entrar en cualquier momento y verlo de rodillas, devorando mi polla como una puta desesperada.