Jacob Durham se deja romper por Rowan Adams en escena gay hardcore
El olor a sudor y lujuria llenaba el aire cuando Jacob Durham se quitó la camiseta, mostrando esos abdominales marcados que me hicieron tragar saliva. Yo ya sabía que Rowan Adams no perdía el tiempo, y esa noche no fue la excepción: me retó a ver si podía aguantar lo que tenía entre las piernas. '¿Crees que puedes manejar esto, novato?', me dijo mientras su polla gruesa se balanceaba frente a mí. No me lo pensé dos veces, me arrodillé y empecé a chupar esa verga como si mi vida dependiera de ello, sintiendo cómo se ponía más dura entre mis labios. Rowan gruñó, agarrándome del pelo para empujarme más adentro, pero yo no iba a ceder tan fácil. Le di una mirada desafiante y me levanté, empujándolo contra la pared para que sintiera mi fuerza. 'Ahora verás lo que es bueno', le susurré al oído antes de bajarle los pantalones de un tirón. Su culo apretado me esperaba, y no dudé en lubricarme bien antes de meterle los dedos, escuchando cómo gemía y pedía más. Cuando ya estaba bien abierto, me puse detrás de él y, de una estocada, le metí la polla hasta las pelotas, haciendo que gritara de placer. Empecé a embestirlo con fuerza, sintiendo cómo su culo se ajustaba a mi verga como un guante. Rowan no podía creer lo bien que lo estaba haciendo, y eso me encendió más. '¿Te gusta, cabrón?', le pregunté mientras le agarraba las caderas para clavársela más profundo. Él solo podía gemir y pedirme que no parara, pero yo no iba a tener piedad. En más de 12 minutos de escena, lo follé como nunca antes, sintiendo cómo su culo se contraía alrededor de mi polla. Cuando ya no pude aguantar más, me corrí dentro de él, llenándolo de leche caliente mientras él se derretía de placer. Ahora, mientras me limpio, solo pienso en lo bien que se sintió ganarle esa apuesta y dejarlo temblando.