Christian Wilde le da a Harley Xavier una follada dura que lo deja temblando
Christian Wilde entró al cuarto con esa actitud de quien sabe exactamente qué quiere y cómo provocarlo. Desde el primer roce de su cuerpo musculoso contra el mío, supe que no aguantaría mucho. Llevo días insinuándome, mandándole fotos en ropa interior, rozando mi polla contra su culo cada vez que pasaba a su lado, y hoy por fin se soltó. Harley Xavier me miró con esa mezcla de lujuria y desafío, y antes de que pudiera reaccionar, ya tenía mi verga en su boca, chupando con esa avidez que solo él puede poner. No se detuvo hasta tenerme entero de golpe, gimiendo como un puto mientras su garganta me apretaba. Después me tiró contra la cama, me abrió las piernas y se clavó de una estocada que casi me parte al medio. Sentía cada centímetro de su polla gruesa rebotando dentro, mis bolas chocando contra su culo, los gemidos ahogados entre dientes cuando se hundía hasta hacerme tocar el cuello del útero. Cada embestida era más brutal, más rápida, como si quisiera castigarme por toda la provocación anterior. Se corrió con un gruñido, llenándome hasta rebosar, pero lo que más me quedó fue esa sonrisa de satisfacción al ver que por fin me hizo caer. Ahora solo pienso en cuándo será la próxima vez que me tenga así de arrodillado, pidiendo más.