Amigos morenos se follan en un edificio abandonado
Micheal se agarra la polla con fuerza mientras Baddestass se muerde el labio, mirándolo con esa sonrisa que sabe que lo vuelve loco. Lleva horas provocándolo, mandándole fotos de su culo perfecto en ropa ajustada, rozándose contra él "sin querer" cada vez que pasan cerca. Ahora, en este edificio medio derruido, el aire pesa con el calor de sus cuerpos sudados. Baddestass se quita la camiseta de golpe, dejando al descubierto su torso marcado, y Micheal no aguanta más: lo empuja contra la pared, le baja los pantalones de un tirón y se arrodilla para chuparle la polla con ganas. Baddestass gime fuerte, agarrándole el pelo mientras Micheal lo traga hasta las pelotas, sintiendo cómo se endurece más entre sus labios. El otro le clava las uñas en los hombros, jadeando, y Micheal se levanta, lo gira y lo dobla sobre un montón de escombros para empotrárselo de una estocada. Baddestass grita, sintiendo cómo lo llena entero de golpe, y Micheal lo agarra de las caderas para embestirlo sin piedad, escuchando el choque de sus cuerpos en el silencio del lugar. El sudor le cae por la espalda mientras Baddestass se masturba frenético, y Micheal le da una nalgada que resuena en el cuarto antes de correrse dentro de él. Baddestass se derrumba, temblando, y piensa que nunca había sentido tanto placer, ni siquiera en sus fantasías más locas.