Mia expulsa semen del culo con juguete gigante
Llevaban días con esa tensión acumulada, miradas robadas y ganas de más. Cuando por fin se encontraron solos, Mia no pudo esperar ni un segundo. Se puso de rodillas, el culo en alto, y le metió el dildo gigante sin piedad. El juguete entraba y salía con fuerza, haciendo que su culo se abriera como nunca. Los gemidos se mezclaban con el sonido húmedo de la penetración, y cada vez que el juguete se hundía, Mia expulsa semen que ya tenía dentro, corriéndose otra vez. La escena duró más de 18 minutos, y con cada embestida, el culo de Mia se contraía, expulsando más lechada. El juguete no daba tregua, empotrando hasta el fondo una y otra vez, hasta que al final, Mia quedó temblando, con el culo bien abierto y el semen goteando por sus muslos. El otro solo podía mirar, fascinado, cómo ese culo perfecto seguía contrayéndose, como si aún no hubiera tenido suficiente.