Bryan Gozzling le da duro a la putita Bunny Colby tras provocarlo
Me la encontré en el camerino con ese short ajustado que apenas cubría su culito apretado y esas tetitas pequeñas rebotando cada vez que se movía. Sabía que lo hacía a propósito, mandándome fotos de su coñito mojado en el baño y rozándose contra mí cuando pasábamos cerca. No aguanté más y la empujé contra la pared, metiendo mi polla dura de una estocada hasta que sus gemidos llenaron el cuarto. La levanté y la empalé contra el espejo, sintiendo cómo su culo se apretaba alrededor de mi verga mientras la embestía sin parar. Sus tetitas saltaban con cada empujón, y cuando le agarré el pelo para tirarle la cabeza hacia atrás, gritó más fuerte. No paré hasta correrme dentro de ella, llenándola entera mientras me miraba con esa cara de puta satisfecha. Al final, solo me dijo: "¿Y ahora qué, macho?"