DaleneDeb monta la polla gruesa de su hijastro con ansia
El pulso acelerado en mis venas me delataba cada vez que cruzábamos miradas en la casa. Durante semanas la tensión creció entre DaleneDeb y su hijastro con roces accidentales y silencios cargados que ninguno quería romper. El aroma a su colonia masculina llenaba la sala cada tarde y mi coño se humedecía solo de imaginarlo dentro de mí. Un día el deseo explotó cuando él se sentó en el sofá y yo me acerqué sin palabras. Mis manos bajaron su pantalón y liberaron esa polla enorme que tanto había fantaseado. Me subí a horcajadas y la sentí abrir mi coño mojado centímetro a centímetro hasta que mis nalgas chocaron contra sus muslos. Empecé a saltar con fuerza sintiendo cómo me estiraba por dentro mientras gemía sin control y mis tetas naturales rebotaban frente a su cara. Él me agarró las caderas y me empotró más profundo cada vez que bajaba hasta que mi cuerpo tembló entero y me corrí con fuerza alrededor de su polla. DaleneDeb siguió moviéndose hasta que él soltó un gruñido largo y su semen caliente llenó mi interior. El chico se quedó quieto mirando el techo con los ojos entrecerrados y una sonrisa satisfecha en los labios.