Eva Keks chupa la polla de su mejor amigo mientras habla por teléfono
Esa tarde, cuando mi mejor amigo Alex Becker llegó a casa, no imaginaba lo que mi esposa Eva Keks tenía planeado. La vi sentada en el sofá, con esos jeans ajustados que le marcaban el culo perfecto, hablando por teléfono con una sonrisa pícara. De pronto, se acercó a mí, me miró fijamente y, sin decir nada, se arrodilló frente a Alex. Con una mano le desabrochó el pantalón y sacó su verga dura, ya goteando. Lo que más me sorprendió fue su mirada: no era la de una esposa obediente, sino la de una puta hambrienta. Empezó a chuparle la polla con una intensidad que me dejó helado, metiéndosela hasta las pelotas mientras gemía como una perra en celo. Sus labios carnosos se estiraban alrededor de su verga, y cada vez que la sacaba, dejaba un hilo de saliva brillante. Alex no podía creerlo, pero yo menos: mi esposa, la misma que fingía ser recatada, ahora le lamía los huevos con la lengua mientras se masturbaba con la otra mano. En más de 21 minutos de escena, Eva Keks se convirtió en una máquina de placer, tragando cada gota de leche que Alex le disparó en la boca. Lo peor fue que, al terminar, me miró con una sonrisa y susurró: 'La próxima vez, quiero que tú me folles así mientras él mira.'