Rihanna Samuel te desafía a hacerla correrse con sus juguetes
Te la encuentras sentada en la cama, con las piernas abiertas y el coño ya brillante de lo mojada que está. Rihanna Samuel te mira con esa sonrisa pícara, retándote a ver si puedes hacerla gemir más fuerte que nunca. Agarras el vibrador y lo acercas a su entrada, sintiendo cómo su cuerpo se estremece al primer contacto. '¿Crees que puedes conmigo?', te dice mientras arquea la espalda, invitándote a probar suerte. Lo empujas dentro de un solo movimiento, escuchando ese gemido ahogado que se le escapa cuando la punta roza su punto G. Sus caderas empiezan a moverse solas, buscando más fricción, más presión, mientras sus dedos se clavan en las sábanas. 'No te detengas', jadea, y tú aceleras el ritmo, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor del juguete, como si no quisiera soltarlo. Sus tetas pequeñas rebotan con cada embestida, los pezones duros como piedras, y sabes que está al borde. 'Voy a correrme', susurra, pero tú no paras, no hasta que su cuerpo entero se sacude y un grito agudo rompe el aire. '¿Ves?', dice después, con esa voz ronca de recién follada, 'no eras tan bueno'.