Tess Thompson recibe una lechada en su coño apretado
Ella se acerca con un legging ajustado que marca cada curva, moviendo la cadera con malicia mientras él la mira embobado desde el sofá, imaginando cómo le arrancará esa ropa en segundos. Tess Roux lo ha estado provocando toda la tarde: fotos mojadas del gimnasio, roces "accidentales" al pasar, mordiéndose el labio cada vez que sus ojos se cruzan. Ahora, tirado boca arriba, él ya no aguanta más y la agarra de las caderas para empujarla hacia abajo, sintiendo cómo su polla entra de una estocada en ese coño caliente que chorreaba desde el primer roce. Tess gime fuerte, arqueando la espalda mientras rebota arriba y abajo, sus tetitas saltando con cada embestida, clavando las uñas en el pecho de él cuando acelera el ritmo. La cama cruje, los gemidos se mezclan con el sonido de carne golpeando carne, hasta que de pronto ella se corre con un grito, apretando el pene con sus paredes internas como una trampa. Él la voltea de golpe para empotrársela en perrito, entrando más profundo, sintiendo cómo su verga casi le rompe la vagina con cada envión, aferrándose a sus caderas para no perder el ritmo. Tess grita, pidiendo más, hasta que por fin él explota dentro de ella, inyectándole chorros de leche caliente que le salen rebotando por el culo. Cuando se separan, una marca roja queda en la piel de Tess donde él la sujetó, y el legging roto descansa en el suelo, manchado de sudor y semen.