Bruno Draco prueba juguetes nuevos en el culo de su sumisa
Se agacha sobre la cama con el culo temblando, esperando que Bruno Draco le clave el juguete nuevo entre las nalgas. Ella gime bajito, mordiendo la almohada para ahogar los gritos mientras el vibrador le abre el ano con cada embestida. El sonido de la puerta del pasillo la hace tensarse, pero él no para, empujando más fuerte hasta que el juguete desaparece entero dentro de su culo apretado. Bruno Draco la agarra de las caderas, marcando el ritmo con golpes secos que hacen chocar sus carnes. Ella susurra que alguien podría entrar, pero eso solo lo excita más, metiendo el juguete más hondo mientras le chupa los pezones con fuerza. El sudor le cae por la espalda cuando el vibrador empieza a zumbar más rápido, haciendo que su coño se moje sin control. Bruno Draco le da una nalgada fuerte, ordenándole que no se corra todavía, pero los gemidos entrecortados ya delatan que está al límite. El peligro de ser descubiertos los vuelve más salvajes, follando como animales hasta que ella no aguanta más y se corre con un grito ahogado. Bruno Draco saca el juguete cubierto de su leche, prometiendo que la próxima vez usará su polla en vez de juguetes.