AliciaRobertz mira arriba tragando la polla de Stevo
Un aroma denso a sudor y perfume femenino invadió el dormitorio cuando la tensión acumulada estalló sin aviso. AliciaRobertz había pasado horas rozándose contra Stevo con blusas ajustadas y miradas cargadas que lo mantuvieron al borde todo el día. Él subió a la cama de un salto y ella se arrodilló frente a su polla ya dura y palpitante. La boca de AliciaRobertz se abrió con avidez para envolver la cabeza hinchada mientras sus ojos azules subían buscando los de él. La lengua húmeda recorrió cada vena gruesa y las manos pequeñas apretaron los muslos firmes de Stevo. Gemidos bajos salían de su garganta cada vez que la polla entraba más profundo hasta rozar el fondo de su boca. Stevo sujetó su cabello castaño y la guió con movimientos lentos que ella aceptó con sumisión total. Las tetas perfectas de AliciaRobertz se balanceaban al ritmo de la mamada mientras saliva brillaba en su barbilla. El sabor salado se intensificaba y ella tragaba sin apartar la mirada ni un segundo. Un chorro espeso llenó su boca de golpe y ella cerró los ojos solo al tragar la última gota. Un sujetador negro quedó tirado junto a una mancha húmeda en las sábanas.