Yasmin avila montando fuerte con el riesgo de ser pillados
El tacto húmedo de su lengua recorrió mi culo mientras oíamos pasos que se acercaban por el pasillo del camerino. Yasmin Avila se agachó más y siguió lamiendo con ganas sin dejar de escuchar cualquier ruido sospechoso. Yo me aferré a la mesa para no gemir demasiado fuerte y delatar nuestra presencia en ese momento tan tenso. Ella se incorporó rápido y se colocó encima de mi polla para cabalgar con fuerza mientras sus manos apretaban mis hombros. Cada embestida suya hacía que el mueble crujiera y aumentaba la posibilidad de que alguien abriera la puerta de golpe. En más de 10 minutos de escena pasamos de esa postura a meterla por detrás contra la pared con las manos de ella sujetando el marco. Su coño apretaba mi polla con cada embestida profunda y yo le tapaba la boca para que sus gemidos no se escucharan fuera. El olor a sudor y sexo llenaba el aire y nos obligaba a movernos más despacio cuando creíamos oír voces al otro lado. Ella siguió lamiendo mis bolas entre cambio de posición y luego volvió a cabalgar hasta que sentí que estaba a punto de correrme. La giré de nuevo para meterla doggystyle con embestidas rápidas y profundas hasta que mi polla explotó dentro de su coño.