Pelirroja con tetas firmes graba selfie de venganza
La habitación se ve tranquila con la cama deshecha y la luz suave entrando por la cortina entreabierta. Mily Moony entra decidida y coloca el teléfono en un ángulo que capta todo su cuerpo. Ella se quita la ropa interior despacio mientras observa cómo sus pezones rosados se endurecen al contacto con el aire. El descubrimiento llega cuando nota que su coño se humedece solo con la idea de que su ex vea esto y se da cuenta de que su deseo es más intenso de lo esperado. Sus dedos recorren los pechos redondos y aprietan los pezones hinchados hasta que un gemido suave sale de su boca. Mily Moony se recuesta contra las almohadas y abre las piernas para mostrar su vulva rosada y depilada que brilla por la excitación creciente. Sus manos bajan hasta el clítoris hinchado y empiezan a frotarlo en círculos lentos mientras el teléfono graba cada contracción de su vientre. Los muslos tiemblan cuando introduce dos dedos dentro de su entrada estrecha y los mueve con ritmo constante. El placer sube rápido y ella arquea la espalda al sentir las paredes internas apretar sus dedos. Los gemidos se vuelven más fuertes cuando alcanza el orgasmo y el líquido resbala por su piel blanca. Al final Mikhail Grey aparece en la mente de ella y su cara muestra una mezcla de sorpresa y rabia contenida.