Shinshi se quita la blusa y muestra sus tetas perfectas
El sol caía sobre la playa desierta, el aire cálido pegaba contra la piel mientras las olas rompían suavemente en la orilla. Ella llevaba semanas mirándolo de reojo, sus ojos verdes brillando cada vez que sus miradas se cruzaban, y él no podía sacarse de la cabeza el pensamiento de sus tetas firmes bajo la ropa. La tensión entre ellos era insoportable, como un cable a punto de romperse. Cuando finalmente se quitó la blusa, dejando al descubierto sus pezones rosados y duros, él sintió cómo su polla se endurecía al instante. Ella sonrió con malicia, sabiendo el efecto que causaba, y se acercó despacio, rozando su cuerpo contra el de él. Sus manos temblorosas recorrieron sus tetas, apretándolas con fuerza mientras ella gemía suavemente. Él no aguantó más y la empujó contra la arena, levantándole el vestido para descubrir su coño ya mojado. Metió dos dedos sin piedad, sintiendo cómo ella se retorcía de placer, y cuando ya no pudo más, la penetró de una estocada, llenándola por completo. Ella gritó, clavando las uñas en su espalda mientras él la embestía una y otra vez, hasta que el orgasmo los alcanzó a los dos. Cuando terminó, él quedó mirando su cuerpo sudoroso, sabiendo que esto solo era el principio.