Michaelxxx la empotra en la mesa del comedor mientras ella grita
Era de noche y la luz de la luna se filtraba por las cortinas del comedor cuando los viste. Sabías que no debías mirar, pero no pudiste evitarlo. Michaelxxx la tenía contra la mesa, sus manos grandes apretando ese culo enorme mientras ella gemía como una loca. La polla de él entraba y salía de ese coño mojado, chorreando de tanto placer. Ella te miraba con los ojos vidriosos, mordiéndose el labio mientras él la embestía más fuerte. Sentías cómo el deseo prohibido te quemaba por dentro, sabiendo que esto estaba mal pero sin poder parar. Las gotas de sudor caían de sus cuerpos mientras él la tomaba por detrás, sus nalgas rebotando contra su vientre. Ella se corrió con un chorro que empapó la mesa, gritando tu nombre entre jadeos. Sabías que no debías estar ahí, pero no podías apartar la vista. La próxima vez, será tu turno de sentir esa polla dentro de ti.