Helina Dream y su culo perfecto pidiendo polla dura
Te voy a contar cómo Antonio Saint no pudo aguantar más después de que yo me pasé toda la tarde en su casa, vestida con lingerie ajustada y aceite brillando en la piel, imaginando cómo se sentiría su verga gruesa partiendo mi coño mojado. ¿Te gustaría estar en su lugar? Lo miré mientras me untaba el aceite en los pechos, jugueteando con mis pechos antes de bajar las manos, muy despacio, hasta el centro de mis muslos, donde ya podía sentir el cosquilleo de mis jugos escapando. Él no dijo nada, pero lo vi tragando saliva cuando me acerqué, rozándole el pantalón con mi culo redondo, solo para provocarlo. Sabía que estaba duro, que su polla estaba lista para explotar, pero me encantaba verlo sufrir. Le mandé fotos, le envié audios gimiendo de solo pensar en su lengua entre mis piernas, y cuando por fin no pudo más, me empotró contra el sofá, hundiendo su verga entera en mi coño apretado. Gemí tan fuerte que él me tapó la boca con su otra mano, pero no por vergüenza, sino porque quería que sintiera cada estocada hasta que el placer lo volviera loco. Luego me dio vuelta, me abrió las nalgas y me folló en perrito, metiendo los dedos en mi entrada trasera hasta que mi culo se relajó y su polla entró de una sola estocada. Cuando me vine, él no pudo aguantar más y me llenó el coño con su leche caliente. La próxima vez, le voy a pedir que me folle el culo sin piedad, ¿estás listo para verlo?