Alexia Teen cabalgando la verga de su jefe como una ninfómana
Te voy a contar cómo fue el día que mi jefe Rico me atrapó en su oficina y no pude resistir montar su polla dura. Llevábamos días mirándonos con esa tensión que quema, él con sus ojos clavados en mis tetas y yo sintiendo cómo mi coño se mojaba cada vez que pasaba cerca. Sabía que era una puta, pero no podía evitarlo. Esa tarde, cuando me quedé sola con él, se acercó y me empujó contra la mesa, levantándome la falda para ver mi culo apretado. '¿Quieres esto o qué?', me susurró al oído, y yo solo gemí, 'Sí, dame esa verga'. Me senté sobre su polla de una estocada, sintiendo cómo me llenaba hasta las pelotas, y empecé a cabalgarlo como si no hubiera mañana. Cada movimiento hacía que mi coño chorreara más, y él me agarraba las tetas mientras me empotraba contra la pared. En más de 10 minutos de escena, no paramos hasta que me corrí gritando y él me llenó el culo de leche. '¿Ves lo bien que lo haces, perra?', me dijo al terminar, y yo solo sonreí, sabiendo que esto no había terminado.