Cherry Candle en lingerie se chupa la polla de Xander Corvus sin parar
Aquella tarde, con el aire acondicionado apagado, el sudor resbalaba por la espalda de Xander Corvus mientras Cherry Candle se desnudaba lentamente frente a la cámara. Sus pechos firmes, embutidos en un sostén de encaje negro, se movían con cada respiración, y sus piernas delgadas se abrían para mostrar el brillo entre sus muslos. Te acercas a ella, sintiendo cómo sus uñas te arañan el pecho cuando la agarras por la cintura y la empujas contra la cama. La sorpresa llega cuando ella, al chuparte la polla, descubre que está más dura de lo que imaginaba: sus ojos se abren como platos al sentir cómo le llena la boca entera, y un gemido ahogado escapa entre sus dientes. Ves cómo su coño se humedece aún más, gotas transparentes escurriendo por sus muslos, y no puedes evitar devorarla con la lengua, saboreando su dulzura salada. Cuando la empotras contra el colchón, sus gritos rebotan en las paredes, pero es cuando Xander Corvus la voltea y la penetra de una estocada que ella arquea la espalda, morderte el hombro como si quisiera romper la piel. Las paredes vaginales palpitan alrededor de tu polla, apretándola como un guante, y solo paras cuando ella te clava las uñas en los hombros, sus ojos vidriosos y la boca abierta en un jadeo sin fin. Sientes cómo su coño se aprieta más, justo antes de que ella se corra, y es entonces que Xander Corvus se entrega también, vaciándose dentro de ella con un gruñido gutural. Al terminar, Cherry Candle se derrumba sobre las sábanas, sus mejillas rojas y los labios hinchados, mirando alrededor como si aún no creyera lo que acaba de pasar.