Mayara Tezao cobra su deuda con una mamada que lo deja sin aliento
Mayara Tezao te mira con esa sonrisa pícara mientras te desafía a ver si puedes aguantar lo que viene. Sabes que no hay escapatoria cuando te agarra la polla con esa mano firme y te la mete en la boca sin avisar. Sientes cómo sus labios carnosos se ajustan a tu verga mientras te la chupa con ganas, sus ojos clavados en los tuyos como si te retaran a no correrte antes de tiempo. Sus tetas grandes rebotan con cada movimiento, y no puedes evitar agarrarle las nalgas gruesas para empujarla más contra ti. Ella gime fuerte, el sonido vibra en tu polla, y sabes que está mojada, lista para que la empotres contra la pared. Te la sacas de la boca y la levantas, apoyándola contra el muro mientras le metes los dedos en el coño caliente. Ella grita, pero no es de dolor, es de placer, y te pide que la folles de una vez. No te haces de rogar: la levantas por las caderas y la ensartás de una estocada, sintiendo cómo su coño apretado te aprieta como un guante. Empiezas a bombearla con fuerza, cada embestida hace que sus tetas reboten y sus gemidos se vuelvan más desesperados. Ella te clava las uñas en la espalda, te pide más, te reta a que la hagas correrse antes de que tú lo hagas. No te detienes, la follas más duro, sintiendo cómo su coño se contrae alrededor de tu polla. De pronto, ella se corre con un grito ahogado, su jugo caliente te cubre la verga mientras sigue moviéndose contra ti. No aguantas más y te corres dentro de ella, llenándola entera. Cuando terminan, los dos jadeando, ves cómo su maquillaje se ha corrido un poco y su ropa está tirada en el suelo.