Hermana latina de culo enorme sorprende con su polla en la fiesta
La sala estaba bañada en luces rosadas y azules cuando Selina Imai apareció con ese vestido ajustado que marcaba cada curva de su trasero redondo y firme, balanceándose al ritmo de la música. No te imaginas cómo se me mojó el coño cuando vi lo que escondía debajo de ese vestido, pero te lo cuento… Ella sacó un globo gigante, lo reventó contra su barriga y de repente cayó una avalancha de papelitos blancos. Su novio, el hermano que nunca pensé que tuviera, gritó: ¡Es un niño! Pero luego sus ojos se quedaron fijos en mí, y yo no podía evitar mirar cómo la polla gruesa que asomaba por el pantalón se movía cada vez que respiraba fuerte. ¿Te gustaría estar en su lugar cuando me arrodillé frente a él y le bajé el cierre con los dientes? La sorpresa en su cara fue mejor que la sorpresa del embarazo, te lo juro. Le chupé la verga hasta que empezó a temblar, y cuando la metí entera en mi garganta, el gemido que soltó fue tan fuerte que hasta los vecinos debieron escuchar. Pero lo mejor vino después, cuando me empotró contra la pared y me destrozó el culo con una estocada que me hizo gritar su nombre. Cada vez que me embestía, los papeles del piso se revoloteaban como si también tuvieran vida propia. ¿Y sabes qué fue lo mejor? Que cuando terminó de correrse dentro de mí, su hermano —el verdadero— apareció en la puerta, pálido y con la polla tan dura que casi se le rompían los jeans. La sorpresa lo dejó sin palabras, pero yo ya sabía que esa fiesta no terminaría ahí.