Hermana step descubre mi polla y no puede parar de chuparla
Agarré a Bailey Brooke del brazo cuando pasamos por mi cuarto y la empujé contra la puerta antes de que alguien nos viera. Mi polla ya estaba dura como roca y ella, con esos labios rosados, ni siquiera protestó cuando le ordené arrodillarse. El corazón me latía como loco mientras escuchaba los pasos de mi padre en el pasillo, pero ella siguió chupando como una puta hambrienta, sus ojos clavados en mí mientras su mano agarraba mi verga con fuerza. La mierda era que el riesgo de que nos descubrieran me tenía al borde, pero no podía correrme todavía. La hice ponerse de espaldas y me enterré en su concho mojado de una sola embestida, sintiendo cómo su cuerpo se tensaba cada vez que mi polla rozaba su punto G. Sus gemidos eran ahogados, como si tuviera miedo de que alguien escuchara, pero eso solo me excitaba más. La puse en cuatro patas y le di duro desde atrás, agarrando sus tetas para apretar sus pezones mientras la embestía sin piedad. El sonido de su culo chocando contra mi pelvis llenaba la habitación, pero tuve que taparle la boca cuando escuché a mi madre llamar desde abajo. Aceleré los movimientos, sintiendo cómo su coño apretado apretaba mi verga cada vez más, hasta que ya no pude aguantar. Me corrí dentro de ella, llenándola hasta las pelotas mientras sus músculos internos se contraían alrededor de mi polla. Sabía que si alguien entraba en ese momento, estábamos jodidos, pero en ese instante, solo importaba lo bien que se sentía su cuerpo debajo del mío.