Mi madrastra siempre necesita mi polla y me lo pide a gritos
La habitación huele a sudor y lujuria, con las cortinas medio cerradas para que nadie vea lo que pasa dentro. Pero a mí no me importa, porque sé que en más de 10 minutos de escena, Michaelxxx va a hacer que su madrastra gima como una perra en celo. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo esta vieja puta se arrodilla y me suplica que le meta la polla hasta las pelotas? Ella no puede evitarlo, cada vez que me ve, se le moja el coño y me pide que la folle como a una zorra. Y yo, claro, no me hago rogar: la agarro del pelo, la empujo contra la pared y le meto los dedos en su concha caliente mientras le ordeno que me chupe la verga. Ella obedece como una buena sumisa, lamiendo cada centímetro hasta que me corro en su boca. Pero eso no es suficiente, porque luego la tiro en la cama, le abro las piernas y le empotro el culo con tanta fuerza que grita pidiendo clemencia. ¿Crees que me detengo? No, porque a esta puta le encanta que la dominen, que la humillen, que la usen como un juguete. Y yo, claro, no pienso dejarla escapar. La próxima vez, te voy a mostrar cómo la hago llorar de placer mientras le meto la polla en su culo virgen.