Taylor Blake la pone dura con su padrastro para vengarse de su ex
Taylor Blake no podía dejar de mirarlo de reojo mientras su padrastro, Ike Diezel, revisaba el correo en la cocina. Llevaba días notando cómo su polla se ponía dura cada vez que él entraba a la habitación, y hoy la tensión era insoportable. Sentías cómo el coño de Taylor se mojaba sin querer mientras ella, con una sonrisa traviesa, se acercaba a limpiar la encimera. Sus curvas apretadas rozaban tu cuerpo sin perdón, y cuando se inclinó para dejar el trapo, su culo redondo quedó a centímetros de tus manos. No pudiste evitar aguantarla por las caderas, sintiendo cómo ella se estremecía al contacto. 'Sabía que no resistirías', susurró mientras te mordía el labio antes de arrodillarse. Tu polla desapareció en su garganta de una sola vez, sus gemidos ahogados resonando mientras ella te la chupaba con una técnica que aprendió para volverte loco. Cuando la levantaste y la empotraste contra la pared, sus uñas se clavaron en tu espalda mientras gritaba tu nombre. El choque de sus tetas contra ti, el sonido húmedo de su coño tragándose cada centímetro de tu verga, la forma en que sus muslos temblaban alrededor de tus caderas... era demasiado. 'Así, más rápido, padrastro', jadeó, y no pudiste negarte. La penetraste con fuerza hasta que sus paredes internas se apretaron alrededor de tu polla, hasta que su aliento se cortó en un gemido ahogado y sintió cómo te corrías dentro de ella. 'Esto es por el imbécil de mi ex', dijo, mordiéndote el cuello mientras tu leche caliente llenaba su coño.