Ashley Rose muestra su culo perfecto en ropa interior mojada
Te dice con esa voz dulce: 'No debería estar así, pero no puedo evitarlo'. Es Ashley Rose, la rubia de tetas pequeñas pero con un culo redondo que te enloquece, y hoy lo tiene más mojado que nunca. Ya ves cómo ese tanga blanco se le pega a la piel mientras te mira con complicidad, sabiendo que esto está mal, pero que igual no puede parar. Tienes sus muslos temblando bajo tus dedos, sintiendo cómo se abre para ti, cómo se arquea cuando le metes la mano entre las piernas. Su coño ya chorreaba antes de que la tocaras, pero ahora estás arrodillado, chupando hasta que no aguanta más, hasta que te agarra la cabeza y te empuja más adentro. Sientes cómo se aprieta alrededor de tu lengua, cómo gime cuando la llevas al borde, pero entonces se aparta, jadeando: 'No, así no...'. Te levanta, te empuja contra la pared y te quita el bañador con prisas, mordiéndose el labio al ver lo duro que estás. La rubia se gira, se inclina sobre la mesa del jardín, te ofrece ese culo perfecto, separándose ella misma con los dedos, mostrando lo mojada que está. Te la metes de una estocada, escuchando ese gemido ahogado cuando la llenas por completo, sintiendo cómo se contrae alrededor de tu verga. Cada vez que entras, le arrancas un jadeo, cada vez que sales, te suplica que vuelvas. El agua de la piscina salpica cuando te mueves más rápido, cuando le das en ese punto que la hace gritar, hasta que se corre con un espasmo, apretándote tan fuerte que casi no puedes moverte. Pero no paras, no hasta que le scrubes cada gota de placer, hasta que le arde el coño de tanto moverlo. Cuando por fin te corras dentro, ella solo puede decir, jadeando: 'Por esto siempre me arrepiento... y siempre vuelvo a hacerlo'.