Argboy domina a Kinky Arty con su polla descomunal
Argboy no perdía el tiempo con juegos previos, le gustaba tomar el control desde el primer segundo. Kinky Arty, con su cuerpo fibroso y esa mirada sumisa, se arrodilló sin que le dijeran nada, abriendo la boca como un buen puto obediente. La polla de Argboy, gruesa y venosa, golpeó contra su lengua antes de hundirse hasta las pelotas, haciendo que Kinky Arty se atragantara con cada embestida. Los gemidos ahogados se mezclaban con el sonido de saliva y carne golpeando, mientras Argboy agarraba su cabeza con fuerza, marcando el ritmo. No le permitía respirar, solo tragar, hasta que el semen caliente le llenó la garganta de golpe. Argboy lo obligó a tragárselo todo, sin perder esa sonrisa de superioridad. Después, lo hizo girar y lo empotró contra la pared, penetrándolo sin lubricante, haciendo que Kinky Arty gritara de dolor y placer. El culo apretado de Kinky Arty se llenó de leche espesa, mientras Argboy le susurraba al oído: '¿Ves lo bien que te siento, perra?'.