Pijudoooorico me cogió en la ducha y me llenó de leche
Dulcecita te estaba provocando todo el día con esos shorts ajustados y esas fotos que te mandaba. Sabías que lo hacía a propósito, rozándose contra ti cada vez que pasaba. Cuando te metiste a la ducha, ella entró detrás, mojada y sonriendo, y te agarró la polla con esa mirada de puta que te vuelve loco. Te la chupó hasta que la sentiste hinchada, luego se dio la vuelta y te ofreció su culo perfecto, gimiendo cuando te la metiste de una estocada. Sentías cómo su coño apretado te tragaba entero, cómo sus tetas rebotaban contra el azulejo mientras la embestías más fuerte. Te corrió en su espalda, marcándola con chorros calientes, y ella se quedó temblando, con la respiración agitada y los labios todavía entreabiertos. En el suelo, su tanga quedó hecho un nudo.