Yatun me folló por última vez como una loca después de años
Te voy a contar cómo fue esa última vez con mi ex, Yatun, porque después de tanto tiempo no pude resistirlo. Sabía que estaba mal, que ya no éramos nada, pero cuando lo vi en ese bar, con esa mirada de putero y esa sonrisa que me derretía, no pude evitar acercarme. Me susurró al oído que no me había olvidado, que su polla todavía recordaba cada rincón de mi coño, y ahí perdió la batalla. Lo llevé a mi departamento, y apenas cerré la puerta, me empotró contra la pared, desgarrándome el vestido con sus manos ansiosas. Sentí su verga dura como el acero rozando mi culo, humedeciéndome al instante, y cuando me dio la vuelta, me arrodillé para chupársela como si fuera la última vez. La tenía gigante, gruesa, palpitando en mi boca mientras yo gemía, saboreando ese gusto salado que tanto echaba de menos. Me la metió de una estocada, empujando hasta que mis caderas chocaron contra las suyas, y ahí perdí el control, gritando como una perra en celo mientras me llenaba el coño de embestidas brutales. Sus manos me apretaban las nalgas, marcándome con sus dedos, y yo solo podía rogarle que no se detuviera, que me corrompiera hasta el final. Cuando se vino, lo hizo con un gruñido animal, inundándome entera, y todavía puedo sentir el calor de su leche resbalando por mis muslos. Ahora, cada vez que me visto, el espejo me recuerda las marcas de sus uñas en mi espalda.