Nahiara y Oden se reta en su primera escena caliente
Me puse frente a él con esa mirada desafiante, sabiendo que Oden no podría resistirse a mi cuerpo. Le dije que si creía que podía manejarme, que me demostrara de qué estaba hecho, y él aceptó el reto con una sonrisa pícara. Empezamos con besos profundos, sus manos apretando mis tetas mientras yo le mordía el cuello, marcándolo como mío. Me arrodillé y le chupé la polla con ganas, sintiendo cómo se ponía más duro entre mis labios, hasta que me levantó y me empotró contra la pared, metiéndome la verga de una estocada que me hizo gemir fuerte. Su culo firme chocaba contra mis muslos mientras me penetraba sin piedad, y yo le clavaba las uñas en la espalda, retándolo a que me hiciera correrme más fuerte. Cuando me dio la vuelta y me folló por detrás, sentí cómo su polla entraba hasta las pelotas, llenándome por completo mientras me agarraba del pelo. Me corrí gritando, y él siguió embistiéndome hasta que su leche caliente me llenó el coño, marcando su victoria en mi cuerpo. Al terminar, su semen goteaba por mis muslos, mezclándose con mi flujo mojado.