Wanda Curtis provoca a Nick Manning hasta que no aguanta más
El sonido de sus tacones resonando en el pasillo ya me tenía la polla dura antes de que entrara. Wanda Curtis sabía exactamente lo que hacía, con ese vestido ajustado que apenas cubría su culo perfecto, rozándome cada vez que pasaba por mi lado. ¿Te imaginas estar en su lugar? Yo llevaba semanas mandándole fotos en tanga, rozando mis dedos por el coño mojado, solo para ver cómo se le ponía la mirada vidriosa. Un día, Nick Manning no pudo más: me empujó contra la pared, arrancándome la ropa con los dientes. Sentí su lengua recorriendo mis pechos, chupando mis pezones hasta que grité, mientras sus manos apretaban mi culo como si quisiera marcarme. Cuando me dio la vuelta y me empotró contra el sofá, su polla entró de una estocada, golpeando justo donde más lo necesitaba. Cada embestida me hacía gemir más fuerte, el sonido de su piel chocando contra la mía llenando la habitación. Nick me agarraba del pelo, tirando hacia atrás para que sintiera cada centímetro de su verga dentro de mí, hasta que las caderas chocaron y el orgasmo me recorrió entera. Justo cuando estaba a punto de correrme, él se salió y me dio la vuelta para que le chupara la polla, pero no me dejó terminar...