Dai Belan se frota la concha al celular y descubre algo increíble
‘Mierda, esto se siente demasiado bien’ susurra Dai Belan mientras sus dedos se deslizan por su coño mojado, capturando cada gemido en su pantalla. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo la rubia se dobla de placer, rozando el clítoris hinchado con la otra mano, sintiendo cómo su propia humedad le chorreaba hasta los muslos. Pero lo que ella no esperaba era el shock de descubrir lo mojada que estaba, tanto que su propia saliva no alcanzaba para lubricar sus dedos, y al abrir más las piernas, vio cómo su entrada brillaba bajo la luz tenue. ‘Así que esto es lo que me excita’ piensa mientras acelera el ritmo, imaginando una polla gruesa donde ahora están sus dedos. Sus muslos tiemblan cuando introduce dos dedos de golpe, sintiendo cómo su coño se aprieta alrededor, gimiendo más fuerte al darse cuenta de que ni en sus fantasías había imaginado algo tan intenso. Con los ojos cerrados, siente el calor crecer en su vientre, sabiendo que está a segundos de explotar, pero antes, descubre algo más: que le encanta el sonido de sus propios gemidos rebotando en la habitación. Cuando finalmente se corre, es tanto por el placer como por la sorpresa de lo que ha descubierto sobre sí misma. ‘No sabía que podía excitarme tanto con mi propia mano’ piensa, sonriendo mientras las últimas olas de su orgasmo sacuden su cuerpo. En más de 11 minutos de escena, vas a ver cómo Dai Belan se convierte en su propia mejor amante, encontrando un placer que ni siquiera sabía que existía.