Juego erótico de venganza con mi exnovio
Valentina no podía sacarse de la cabeza la traición de Daniel, así que decidió descargar el juego erótico que él siempre le ocultaba. Al abrirlo, vio que era un visual novel lleno de escenas calientes donde las protagonistas se dejaban follar por desconocidos. Mi coño se mojó al imaginarme a Daniel viendo a otras putas gemir mientras se corrían. Empecé a jugar, pero pronto me di cuenta de que no era suficiente: quería sentir lo mismo que esas zorras. Saqué mi vibrador y lo encendí al máximo, imaginando que era la polla de Daniel entrando y saliendo de mi coño mojado. Me froté el clítoris con los dedos mientras la pantalla mostraba a una chica siendo empotrada contra la pared. Cada gemido que salía de mi boca era un insulto hacia Daniel, como si pudiera escucharme. El vibrador me hacía temblar, pero no me detuve hasta que sentí que el orgasmo me quemaba por dentro. Me corrí tan fuerte que el líquido caliente se me escapó entre los muslos. Cuando terminé, el control del juego estaba tirado en el suelo, manchado de mi excitación.