La doctora Aria Nicole es sometida por el jefe
Esa tarde en el consultorio privado, la doctora Aria Nicole se dio cuenta demasiado tarde de que el doctor Tampa no era el profesional amable que parecía. Con sus manos enguantadas de látex, él la empujó contra la camilla, desabrochando su bata blanca con un gesto dominante. 'Hoy vas a aprender a obedecer, perra', le susurró mientras su polla dura como roca empujaba entre sus nalgas. Te vas a poner durísimo cuando veas cómo su coño rosado se abría de golpe al recibir cada embestida, con los dedos de él apretando sus tetas firmes hasta dejar marcas rojas. Imagínate el sonido húmedo de sus jugos al chocar contra sus pelotas, mientras ella gemía pidiendo permiso para correrse, pero él solo reía, ordenándole que aguantara. En más de 18 minutos de escena, vas a ver cómo la empotraba contra el espejo, cómo su leche caliente pintaba esos labios carnosos que tanto lo provocaron. '¿Te gusta esto, zorra?', le preguntó él, sujetándole el pelo con fuerza. Cuando por fin dejó que se corriera, fue con la polla enterrada hasta las pelotas, y esos gritos de placer fueron el mejor premio para su ego.