Dharma Jones me vuelve loca con su verga enorme en cada posición
Acaricio esa polla dura como si no hubiera nadie cerca, pero en cualquier momento podría entrar mi vecino y pillarnos. Seth Gamble empuja mis tetas pequeñas contra su pecho mientras me empotra contra la pared, gimiendo en mi oído para que nadie nos escuche. Muerdo mi labio cuando me penetra hasta las pelotas, sintiendo cómo mi coño se aprieta alrededor de su verga como si no quisiera soltarlo. Me agarro de sus caderas para que no pare, pero sé que si sigue así, voy a gritar y nos van a descubrir. Sus manos levantan mi culo para follarme más fuerte, y yo le chupo el cuello para ahogar mis gemidos. Escucho pasos afuera y me paralizo, pero él no se detiene, sigue metiéndome la polla como si fuera la última vez. Cuando por fin se corre, me llena entera de leche espesa mientras tapo mi boca para no gemir demasiado fuerte. La próxima vez, no vamos a ser tan cuidadosos, y alguien nos va a pillar