Aniket domina a su sumisa en una mamada brutal de 21 minutos
Chupando esa polla gruesa mientras me agarraba del pelo, sentí cómo Aniket tomaba el control desde el primer segundo. Me obligó a abrir la boca hasta que el glande rozó mi garganta, y cuando gemí ahogada, solo sonrió antes de empujar más fuerte. 'Así, puta, hasta que te ahogues', gruñó, y yo obedecí, tragando cada gota de saliva que me escurría por la barbilla. Mis manos temblaron cuando me ordenó tocarme el coño mojado, pero no me dejó correrme hasta que él lo permitiera. En más de 21 minutos de escena, me hizo de todo: me empotró contra la pared en doggy, me montó como una yegua en cowgirl, y hasta me hizo tragar su corrida espesa mientras me miraba a los ojos. La próxima vez, pienso rogarle que me folle el culo mientras me ahogo con su verga otra vez.