Abbie Cat lo reta a follar en el gimnasio con tacones y liguero
El sonido de tus zapatos de tacón resonando en el suelo de madera del gimnasio lo distrae de sus pesas, y cuando te agachas para recoger la toalla, ves cómo sus ojos se clavan en tu culo apretado bajo el liguero de encaje negro. Abbie Cat te desafía con una sonrisa pícara: '¿Crees que aguantas lo que te voy a dar, macho?'. Te la chupa con fuerza, sintiendo cómo su polla gruesa se endurece en tu boca mientras sus manos agarran tu cabeza para empujarla más adentro. Te subes encima en cowgirl, dejando que sus dedos se claven en tus caderas mientras rebotas sobre él, gimiendo cada vez que su verga golpea justo donde más lo necesitas. Le susurras al oído: '¿Ya te rindes o quieres que te haga correrte como un perro?'. Te das la vuelta en doggy, arqueando la espalda para que te empotre de una estocada, sintiendo cómo su polla entra hasta las pelotas mientras tus gemidos llenan el espacio vacío del gimnasio. Sus manos agarran tus tetas, apretándolas con fuerza mientras te embiste sin piedad, y cuando ya no puedes más, te corren dentro con un gruñido ronco. Abbie Cat te mira con una sonrisa triunfal y te dice: '¿Ves? Sabía que no durarías ni media hora'.