Masa sexy con Gal Ritchie chupando polla como loca
La sala está iluminada por velas aromáticas y el olor a aceite de coco llena el aire mientras Gal Ritchie se mueve con movimientos sensuales, sus manos untadas en gel transparente deslizándose por su cuerpo. Ella lleva un tanga negro que apenas cubre su coño mojado, y cada vez que se inclina para masajear los hombros de Seth Gamble, sus tetas casi se le escapan del sostén. Lo ha estado provocando todo el día: fotos en ropa interior, rozándose contra él en la cocina, susurrándole al oído promesas obscenas. Ahora, con la polla de Seth ya dura como una roca, Gal se agacha y la toma con ambas manos, mirándolo fijamente mientras lame la punta con la lengua. Seth gruñe cuando ella la chupa hasta las pelotas, sus labios apretados alrededor del tronco mientras sus dedos se clavan en sus muslos. El gel resbala por sus cuerpos, haciendo que cada movimiento sea más intenso, y Gal gime cuando Seth le agarra el pelo y la empuja más adentro, sintiendo cómo su garganta se estira. Ella lo mira con los ojos llorosos, disfrutando cómo él pierde el control, y cuando él le ordena que se ponga a cuatro patas, ella obedece al instante. Seth se arrodilla detrás de ella, separa sus nalgas y la penetra de una estocada, sintiendo cómo su coño caliente lo aprieta. Gal grita, pero no se detiene, moviendo las caderas hacia atrás para recibir cada embestida. El sonido de sus cuerpos chocando resuena en la habitación, y cuando Seth le da una nalgada, ella arquea la espalda y gime más fuerte. Él la agarra por las caderas y la embiste sin piedad, sintiendo cómo su polla palpita dentro de ella. Gal se corre primero, sus músculos vaginales apretándose alrededor de él, y eso lo lleva al límite. Con un gruñido, Seth se corre dentro de ella, llenándola por completo. Cuando termina, se inclina hacia adelante y le susurra al oído: '¿Ves lo que pasa cuando me provocas así?', mientras Gal jadea y sonríe con malicia.