La inquilina le hace una mamada al casero y lo desafía
Me cansé de pagar el alquiler a este tipo que siempre me mira con cara de pervertido, así que hoy le voy a enseñar quién manda aquí. Ella se acerca con los labios pintados de rojo, las tetas grandes apretadas contra la camisa, y se arrodilla frente a él sin decir una palabra. Él se queda quieto, pero ella ya sabe que no puede resistirse a su boca caliente. Lo agarra con fuerza y empieza a chupar, moviendo la lengua por el glande mientras lo mira fijamente, retándolo a que no se corra rápido. Él gruñe, le agarra el pelo y empuja más adentro, pero ella no se deja dominar. Sigue chupando con ritmo, apretando los labios alrededor de su polla, hasta que él ya no puede más y le avisa que va a explotar. Ella se aparta justo a tiempo, pero no antes de que una gota salpique su barbilla. Lo mira con una sonrisa pícara y le dice: 'La próxima vez no te dejaré escapar tan fácil'.