Peyton Fresh en una mamada profunda que te dejará sin aliento
Llevaban días mirándose de reojo, rozándose sin querer, cargando esa tensión que solo se resuelve con piel contra piel. Peyton Fresh, con su pelo negro azabache y sus tetitas pequeñas pero firmes, no aguantó más y se arrodilló frente a Jeff Lacy, agarrando su polla ya dura con una mano mientras la otra le acariciaba los huevos. La morena no perdió tiempo y se la metió hasta las pelotas de golpe, ahogándose un poco pero sin dejar de chupar como una experta. Jeff gruñía cada vez que ella movía la cabeza, embistiendo su garganta con fuerza, y Peyton gemía con la boca llena, sintiendo cómo la saliva le escurría por la barbilla. Después de más de 10 minutos de mamada profunda, Jeff la levantó de golpe, la empotró contra la pared y le metió los dedos en el coño mojado antes de voltearla y follársela en perrito, clavándosela hasta que las caderas chocaban con fuerza. Peyton gritaba, pidiendo más, y Jeff no se contuvo, embistiéndola sin piedad hasta que se corrió en su cara, dejando su leche espesa sobre sus labios entreabiertos.